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Operación Bendición: Pequeñas manchas

Mar 28, 2011

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Reina Flores tenía que conformarse con ver los juegos de sus hermanos, pero sin participar. Y aunque no entendía muy bien lo que le estaba pasando, si sabía que algo andaba mal.
Reina: Me empezaron a salir manchas y se me caía el pelo.
Todo comenzó unas semanas atrás, mientras le ayudaba a su mamá a cuidar las gallinas de su casa, en Zacapa, Guatemala.
Reina descubrió que había algo extraño en su piel. Así que corrió a enseñarle a su madre lo que estaba ocurriéndole. Ella no tardó mucho en darse cuenta que aquellas no eran manchas comunes.
Irma: A ella le empezaron a salir las manchas en los piecitos, en los bracitos y aquí en la carita a la par de los ojitos y en la cabecita.
El trabajo de su padre no alcanzaba para pagar un médico y mucho menos un tratamiento. Por eso, Osvaldo no pudo evitar sentirse mal cuando su hija comenzó a sufrir dolores de cabeza a causa de la tensión que la enfermedad le provocaba.
Osvaldo: Yo le preguntaba a ella, platicaba con ella si se sentía triste y decía que no, para ella era lo mismo, pero la tristeza la tenía yo.
Cuando Operación Bendición, un ministerio del Club 700, supo de la situación de esta familia, le envió el tratamiento que necesitaba. Reina padecía de una enfermedad crónica que ameritaba un cuidado a largo plazo.
Doctor: La niña tiene una enfermedad que se llama Vitiligo, esto lo que sucede es que la epidermis pierde la pigmentación debido a la perdida de la sustancia melamina, que es la que nos da la coloración normal de la piel.
A partir de ese día, los padres de Reina comenzaron a aplicarle la crema a diario. Poco a poco las manchas fueron desapareciendo y Operación Bendición se aseguró de que la crema no les faltara.
Osvaldo: Y yo empecé a tratar a la niña con esas pomadas que él me trajo y de los seis meses se le empezaron a ver mas opacas las manchas y yo me sentí contento y le doy gracias a Dios.
Reina: Mi mamá me echaba de noche y de día y me lavaba la cara.
Al poco tiempo, Operación Bendición envió un médico a la casa de Reina para que la examinara.
Hoy Reina está mucho mejor y las pocas manchas que le quedan van desapareciendo.
Doctor: Si la niña no recibiera la medicina, las manchas irían avanzando perdería completamente la coloración de la piel, incluso llegan a tener unas manchas de color café y se producen lesiones inflamatorias.
Y los socios de Operación Bendición tenían una sorpresa para esta familia; pollitos para que puedan comenzar un negocio de crianza y mejorar así sus ingresos.
Osvaldo: Los planes que tengo al crecer los animalitos es vender y seguir comprando.
Reina ya está de nuevo ayudando a sus papás a cuidar a los pollitos.
Pero lo que más disfruta es de jugar con sus hermanos y hermanas, convencida de que pronto estará completamente repuesta, gracias a la ayuda de personas como usted.
Reina: Estoy contenta.
Irma: Yo le doy las gracias a Operación Bendición porque están ayudando a mi familia.
Reina: Muchas gracias por ayudarme.

Reina Flores tenía que conformarse con ver los juegos de sus hermanos, pero sin participar. Y aunque no entendía muy bien lo que le estaba pasando, si sabía que algo andaba mal.

Reina: Me empezaron a salir manchas y se me caía el pelo.

Todo comenzó unas semanas atrás, mientras le ayudaba a su mamá a cuidar las gallinas de su casa, en Zacapa, Guatemala.

Reina descubrió que había algo extraño en su piel. Así que corrió a enseñarle a su madre lo que estaba ocurriéndole. Ella no tardó mucho en darse cuenta que aquellas no eran manchas comunes.

Irma: A ella le empezaron a salir las manchas en los piecitos, en los bracitos y aquí en la carita a la par de los ojitos y en la cabecita.

El trabajo de su padre no alcanzaba para pagar un médico y mucho menos un tratamiento. Por eso, Osvaldo no pudo evitar sentirse mal cuando su hija comenzó a sufrir dolores de cabeza a causa de la tensión que la enfermedad le provocaba.

Osvaldo: Yo le preguntaba a ella, platicaba con ella si se sentía triste y decía que no, para ella era lo mismo, pero la tristeza la tenía yo.

Cuando Operación Bendición, un ministerio del Club 700, supo de la situación de esta familia, le envió el tratamiento que necesitaba. Reina padecía de una enfermedad crónica que ameritaba un cuidado a largo plazo.

Doctor: La niña tiene una enfermedad que se llama Vitiligo, esto lo que sucede es que la epidermis pierde la pigmentación debido a la perdida de la sustancia melamina, que es la que nos da la coloración normal de la piel.

A partir de ese día, los padres de Reina comenzaron a aplicarle la crema a diario. Poco a poco las manchas fueron desapareciendo y Operación Bendición se aseguró de que la crema no les faltara.

Osvaldo: Y yo empecé a tratar a la niña con esas pomadas que él me trajo y de los seis meses se le empezaron a ver mas opacas las manchas y yo me sentí contento y le doy gracias a Dios.

Reina: Mi mamá me echaba de noche y de día y me lavaba la cara.

Al poco tiempo, Operación Bendición envió un médico a la casa de Reina para que la examinara.

Hoy Reina está mucho mejor y las pocas manchas que le quedan van desapareciendo.

Doctor: Si la niña no recibiera la medicina, las manchas irían avanzando perdería completamente la coloración de la piel, incluso llegan a tener unas manchas de color café y se producen lesiones inflamatorias.

Y los socios de Operación Bendición tenían una sorpresa para esta familia; pollitos para que puedan comenzar un negocio de crianza y mejorar así sus ingresos.

Osvaldo: Los planes que tengo al crecer los animalitos es vender y seguir comprando.

Reina ya está de nuevo ayudando a sus papás a cuidar a los pollitos.

Pero lo que más disfruta es de jugar con sus hermanos y hermanas, convencida de que pronto estará completamente repuesta, gracias a la ayuda de personas como usted.

Reina: Estoy contenta.

Irma: Yo le doy las gracias a Operación Bendición porque están ayudando a mi familia.

Reina: Muchas gracias por ayudarme.