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UN COMPORTAMIENTO DIGNO DEL EVANGELIO (Fulgencio Pech Jiménez)

May 24, 2012

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Un comportamiento digno del evangelio de Cristo es mucho más que una buena conducta. Requiere de una genuina conversión, de madurez, de lucha y de sufrimiento. Sin embargo, el engaño de un evangelio light hace que muchos “cristianos” no puedan practicarlo porque todavía están muertos en sus delitos y pecados. (Dele clic a la barrita de audio para escuchar el mensaje)

Los papás, los profesores y los pastores tenemos algo en común: deseamos que los que están bajo nuestra responsabilidad observen una buena conducta.

  • El apóstol Pablo también deseaba esto de todos sus discípulos.

En la carta a los filipenses, Pablo le dice a estos hermanos cuánto los ama y cómo ora fervientemente por ellos de manera constante.

  • También les escribe acerca de sus padecimientos en la cárcel.
    • Pero, no habla de estos padecimientos de manera quejosa, sino con gozo y con un tono de triunfo.

Él se siente privilegiado de servir al Señor por medio de su encarcelamiento y demás sufrimientos y hasta dice que está dispuesto a magnificar al Señor con su cuerpo, ya sea viviendo o siendo ejecutado.

  • Dice que morir sería mucho mejor, porque así estaría con Cristo; pero vivir también le parece algo muy conveniente para gozo de lo filipenses.

Él no sabe con exactitud qué va a pasar con su vida, por eso le da a los filipenses una instrucción que es aplicable para todos los cristianos y todas las iglesias:

  • “Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo, para que o sea que vaya a veros, o que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio, y en nada intimidados por los que se oponen, que para ellos ciertamente es indicio de perdición, mas para vosotros de salvación; y esto de Dios. Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no sólo que creáis en él, sino también que padezcáis por él, teniendo el mismo conflicto que habéis visto en mí, y ahora oís que hay en mí” (Filipenses 1:27-30)

Aunque Pablo permaneciera en la cárcel, el tener noticias de que los filipenses observaban un comportamiento digno del Evangelio de Cristo le serviría como una motivación para perseverar fielmente en su propia misión.

  • En este mensaje vamos a ver que una conducta digna del evangelio de Cristo, depende de varios factores muy descuidados en las iglesias.

 

UN COMPORTAMIENTO DIGNO DEL EVANGELIO:

I- REQUIERE DE UNA GENUINA CONVERSIÓN:

  • Originalmente el evangelio es un mensaje en el cual Cristo ofrece el perdón de los pecados, la vida eterna y todos los privilegios que la gracia de Dios incluye.

Pero, siempre que Jesús y sus discípulos predicaban el evangelio incluían la demanda de reconocer y obedecer a Cristo como Señor. Veamos unos ejemplos:

  • Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas” (Mateo 11:28,29)
  •  “Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron; y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos” (2 Corintios 5:14,15)

El pecado más sutil de la humanidad es vivir para sí misma, y muchos cristianos cometen ese pecado porque viven para sí mismos y no para Aquel que murió y resucitó por ellos.

Pero, Pablo NO vivía para sí mismo, sino para el Señor y así enseñaba a sus discípulos, por eso les escribe:

  • “Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo

Sin embargo, en algún momento de la historia del cristianismo se empezó a predicar un evangelio light, un evangelio sin demandas.

  • Fue tanto el énfasis en que la salvación no es por obras, que muchos creyentes o seudo-creyentes se fueron al extremo de creer que el cristiano es libre de vivir como mejor le plazca porque, al fin y al cabo no pierde su salvación.

Al principio de mi vida cristiana me gustaba mucho predicar sobre la seguridad de la salvación.

  • Ahora ya no, porque aunque sigo creyendo que el cristiano genuino no pierde la salvación, también he entendido que es un crimen enseñarle a los no cristianos, que son miembros de iglesias, que su salvación es segura.

Jesús dijo:

  • “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad” (Mateo 7:21-23)

No me da gusto decirlo, pero hay muchos miembros de iglesias, incluso bautistas, que todavía están muertos en sus delitos y pecados, porque han sido engañados con un evangelio light, un evangelio sin demandas.

  • Siempre ha habido predicadores que con tal de obtener manos levantadas, manipulan a la gente para que haga una decisión y presentan un evangelio que carece de las demandas de compromiso con el Señorío de Cristo.

Pero, cabe aclarar que a veces el engaño no procede de los predicadores, sino del corazón engañoso de las personas que oyen la Palabra de Dios y la interpretan según su naturaleza pecaminosa.

  • Lo trágico de predicar mal el evangelio o de mal entenderlo, es que las iglesias de nuestro tiempo tienen un alto porcentaje de miembros que no son salvos.

Por eso, los pastores nos desgastamos la garganta predicando a las congregaciones que procuren tener un comportamiento digno del evangelio y muchos de nuestros oyentes tienen un corazón blindado donde rebotan los mensajes de edificación.

  • No cambian, siguen con su vida mundana, siguen con sus caprichos, siguen con sus resentimientos.

Y entonces nos preguntamos:

  • ¿Por qué son pocos los miembros de la iglesia que dan buen testimonio?
  • ¿Por qué muchos de ellos no hacen ni siquiera el intento de tener un comportamiento digno del evangelio?
  • ¿Por qué el pecado es tan común en la iglesia como lo es en el mundo?

La respuesta es sencilla y viene directamente de nuestro Señor:

  • “…todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos” (Mateo 7:17,18)
  • “De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios” (Juan 3:3)

El inconverso, no percibe el reino de Dios, no lo entiende, ¿Cómo podría obedecerlo?

  • Así que,  un comportamiento digno del evangelio, requiere de una genuina conversión.

 

UN COMPORTAMIENTO DIGNO DEL EVANGELIO:

II- DEMUESTRA MADUREZ PARA CONDUCIRSE SIN TANTA SUPERVISIÓN:

  • “…sea que vaya a veros, o que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes…”(Fil.1:27)

El comportamiento digno del evangelio no sólo requiere de una genuina conversión, también requiere de madurez:

  • Cuando hay un bebé en casa, hay mucho trabajo qué hacer:
  • Cuidar que todo esté limpio y en orden
  • Tener a la mano el número telefónico del pediatra
  • Curarle su ombliguito.
  • Velar su sueño o levantarse tan pronto llore
  • Darle su leche cada dos o tres horas
  • Hervir biberones (Si no toma leche materna natural)
  • Cambiarle los pañales, etc., etc., etc.

Pero, normalmente, el bebé crece, aprende a hablar, a caminar y a valerse por sí mismo para comer y para sus demás necesidades; también aprende a cruzar la calle con precaución, y más tarde se convierte en una persona adulta.

Así debería suceder con los cristianos: Cuando son nuevos creyentes requieren de mucha atención y de muchos cuidados, pero deben llegar a un punto en el cual maduren y ya no sean tan dependientes de su discipulador o del pastor.

  • Deben madurar y convertirse en evangelistas y discipuladores.

Deben llegar a tal grado de madurez, de manera que ya no necesiten de tanta supervisión para observar un buen comportamiento.

Sin embargo, así como en las iglesias hay muchos miembros que no son salvos, también hay otros que si lo son, pero todavía son niños en Cristo, aunque por el tiempo que tienen en la iglesia ya deberían ser maduros.

  • Entonces el pastor y los pocos líderes se la pasan hirviendo biberones, cambiando pañales, solucionando conflictos y dando la comida en la boquita a hermanos que ya deberían estar guiando almas a los pies de Cristo.

¿Cómo nos damos cuenta que son niños en Cristo?

  • Son berrinchudos, egoístas, pleitistas, híper-sensibles, celosos y muy dependientes del pastor o de los hermanos maduros.
  • No saben, por sí mismos, comportarse como es digno del evangelio.
  • Hay que estarlos regañando, corrigiendo y vigilando para que tengan una buena conducta.

Y Pablo dijo a los filipenses:

  • “Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo, para que o sea que vaya a veros, o que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes” (Fil.1:27)

Así que, un comportamiento digno del evangelio demuestra madurez para conducirse sin tanta supervisión.

La Biblia dice: “Hermanos, no seáis niños en el modo de pensar, sino sed niños en la malicia, pero maduros en el modo de pensar” (1 Corintios 14:20)

 

UN COMPORTAMIENTO DIGNO DEL EVANGELIO:

III- RESULTA DE ENTENDER QUE CADA CRISTIANO ES UN SOLDADO:

  • “…sea que vaya a veros, o que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio, y en nada intimidados por los que se oponen” (Filipenses 1:27,28)

Ya vimos que un comportamiento digno del evangelio requiere de una genuina conversión.

También vimos que ese tipo de comportamiento, demuestra madurez para conducirse sin tanta supervisión.

  • Pero, ese comportamiento digno del evangelio exige mucho más y son muy poquitos los cristianos que están conscientes de ello.

En realidad, nunca podremos observar ese comportamiento digno del evangelio si no entendemos que estamos en medio de una guerra, y que somos soldados de Jesucristo, y que debemos luchar con firmeza, con unanimidad y con valentía.

Así que a estas alturas del mensaje, nos damos cuenta de que Pablo no solamente le está diciendo a los filipenses que no deben participar en los pecados comunes del mundo, sino que les está diciendo que su comportamiento digno del evangelio consiste en luchar por la fe.

a) El comportamiento digno implica firmeza:

  • Pablo quiere oír que ellos, igual que él, están “firmes en un mismo espíritu”
  • En un mismo ánimo, sin que nadie se debilite, porque debilitaría a todo el equipo.
  • No estamos en un simulacro, estamos en una guerra real y el enemigo está desesperado. No descansa.
  • La guerra demanda que estemos firmes y avanzando para la gloria de Dios.
  • Dios espera que estemos firmes, y podemos estar firmes, porque ese “espíritu”, ese ánimo para luchar momento a momento nos viene de quien está en nosotros y es nuestro  Consolador, Animador, Ayudador, Fortalecedor: el Santo Espíritu de Dios.

b) El comportamiento digno implica luchar unánimes:

Pablo quiere oír que están “combatiendo unánimes por la fe del evangelio”:

  • Como el ejército romano cuando avanzaban juntos uniendo sus escudos y formando con ellos una especie de techo blindado. Todos necesitaban de todos.
  • Y así debe ser en la iglesia. No se trata de combatir contra los hermanos de la iglesia, eso debilita al equipo y da ventaja al enemigo.
  • Dios quiere que entendamos que el enemigo no es el hermano o la hermana.
  • Como iglesia debemos estar bien alineados, unánimes combatiendo con las armas espirituales al verdadero enemigo.

c) El comportamiento digno implica valentía:

  • La gente cobarde está en primer lugar de los enlistados para ir al infierno, así lo enseña Apocalipsis 21:8 “Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda” (Apocalipsis 21:8)

Y Jesús dijo: “A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos. Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos” (Mateo 10:32,33)

  • Por eso, Pablo, en nuestro texto, quiere oír que los filipenses están combatiendo valientemente “en nada intimidados por los que se oponen”

Como podemos ver, un comportamiento digno del evangelio no se trata solamente del ABC del comportamiento cristiano que es: no beber, no fumar, no mentir, no ir a los antros, no chismear, no decir malas palabras, etc.

  • Eso es el principio y hay que evitar todos los malos hábitos, pero un comportamiento digno del evangelio es mucho más que eso.

Es considerar que ser cristiano es estar en guerra contra el diablo, contra el mundo y contra nuestra propia naturaleza pecaminosa.

  • No solamente se trata de dejar de hacer lo malo, hay que cumplir los altos ideales de Cristo.

La vida cristiana no es pasiva, al contrario, la vida cristiana es lo más dinámico que existe. Es una vida emocionante, activa, desafiante y llena de significado.

  • La vida cristiana nos da la más grande oportunidad de alcanzar nuestra auto-realización. Es una vida de lucha en la misma presencia del Rey de Reyes.

Un comportamiento digno del evangelio resulta de entender que los cristianos estamos en guerra y que cada creyente es un soldado de Jesucristo.

  • Si los miembros de la iglesia no lo entienden, ni están dispuestos a vivir la vida cristiana de esa manera, no pueden presentar un comportamiento digno del evangelio de Jesucristo.

 

UN COMPORTAMIENTO DIGNO DEL EVANGELIO:

IV- CONSIDERA EL SUFRIMIENTO POR CRISTO, COMO UNA CONCESIÓN:

Entre la avalancha de doctrinas falsas que está cayendo sobre inconversos y cristianos, está la enseñanza equivocada de que Dios quiere quitar todo tipo de sufrimiento a sus hijos.

  • La verdad es que ni Cristo ni sus discípulos enseñaron eso, veamos tres textos que nos hablan sobre este tema:

Jesús no dejó lugar a dudas, el cristiano también ha de sufrir:

  • (… En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo” (Juan 16:33)

Y cuando Dios envió a Ananías para bautizar a Pablo en Damasco, entre otras cosas le dijo:

  • “porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre” (Hechos 9:16)

Después, Dios le reveló tantas cosas a Pablo que había el riesgo de que se envaneciera, así que Dios le dio un “aguijón” en su carne, algo que le producía gran sufrimiento y entonces veamos lo que sucedió:

  • “…tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí. Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad”(2 Corintios 12:8,9)

Motivos comunes de los sufrimientos:

1- Las consecuencias de nuestros propios pecados.

2- Las consecuencias de pecados de otras personas.

3- Las pruebas que Dios permite o envía para ayudarnos a crecer.

Pero, en nuestro texto de filipenses vemos un tipo de sufrimiento diferente porque que se nos presenta como una magnífica oportunidad, como un honor:

  • No es consecuencia de nuestros propios pecados.
  • No es consecuencia de pecados ajenos.
  • No es precisamente una prueba para ayudarnos a crecer. (Se presenta porque ya tenemos cierto grado de madurez)

¡¡¡Es la gran oportunidad de entrar en acción como soldados de Cristo!!!.

¡¡¡Es la gran concesión de ofrendar gozosamente nuestra propia vida!!! Como le  escribió Pablo a los mismos filipenses:

  • “Y aunque sea derramado en libación sobre el sacrificio y servicio de vuestra fe, me gozo y regocijo con todos vosotros” (Filipenses 2:17)

¡¡¡Hermanos, Pablo está hablando de un comportamiento de grandes ligas!!!

Él está exhortando a los filipenses y a nosotros a testificar mediante un sufrimiento como el suyo:

  • "Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no sólo que creáis en él, sino también que padezcáis por él, teniendo el mismo conflicto que habéis visto en mí, y ahora oís que hay en mí” (Filipenses 1:29,30)

Así que un comportamiento digno del evangelio de Cristo entiende el sufrimiento por la causa del Señor como una concesión, como un gran honor.


CONCLUSIÓN:

I- Un comportamiento digno del evangelio:

  • No es una conducta fingida
  • No es una linda máscara que mantenemos sin caer del rostro.
  • No es un enchapado de oro de 24 k sobre una vida de cobre.
  • Un comportamiento digno del evangelio es más bien un reflejo de la nueva naturaleza de un hombre o mujer que realmente ha nacido de nuevo.

II- Un comportamiento digno del evangelio:

  • Es aquel que observan las hermanas y hermanos maduros que ya no necesitan de las campanas para congregarse. Solitos vienen por su alimento espiritual.
  • Ya no necesitan tanta supervisión ni tantos cuidados.
  • Y hasta ayudan a atender a sus hermanitos nuevos o inmaduros.

III- Un comportamiento digno del evangelio:

  • Es considerar que ser cristiano es estar en guerra contra el diablo, contra el mundo y contra nuestra propia naturaleza pecaminosa.
  • No solamente se trata de dejar de hacer lo malo, hay que cumplir los altos ideales de Cristo.

IV- Un comportamiento digno del evangelio:

  • Es un comportamiento de grandes ligas, porque considera el sufrimiento por Cristo como un gran honor.

Un comprtamiento digno del evangelio comienza con una actitud de humildad:

La soberbia impide la conversión del perdido y obstaculiza el crecimiento del cristiano.

(Marcos Witt canta: "Usa mi vida")

Mensaje predicado por el pastor Fulgencio Pech Jiménez, el 20 de mayo de 2012, a la Iglesia Bautista Manantial de Aguas Vivas de Mérida, Yucatán, México